La final, línea por línea

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¿Quién es mejor en qué sector y cómo llegan Alianza y Águila a la disputa del título?

SAN SALVADOR. Definir cuál equipo es el mejor conlleva una enorme carga subjetiva. Desde los números y análisis tácticos, esta se puede reducir un poco para tratar de analizar las fortalezas y debilidades de los dos mejores equipos del torneo, que este domingo se enfrentarán por el título en la final en el estadio Cuscatlán.

Las mejores defensas

Las dos mejores defensas del torneo se enfrentan. En fase regular, Águila fue el que menos encajó, 14 tantos (0.64 de promedio), y 18 previo a la final (0.69). Alianza recibió 16 en los primeros 22 juegos (0.727) y 18 (igual que su rival) en total.

Ambos utilizaron línea de cuatro y con características similares. Dos centrales fijos que van al ataque en balones parados (Mancía y Romero, por Alianza; Quejada y Rodríguez, por Águila), y dos laterales que suben (Marroquín y Jiménez, de los albos; Lazo y Trejo, de los negronaranjas). Trejo ha estado más anclado a la defensa este torneo en relación a otros. Saca cierta ventaja por las bandas el conjunto paquidermo, sobre todo con Jiménez, quien convirtió dos goles y puso un par más de asistencias.

En cuanto a los centrales con su valor agregado al frente, el albo Mancía hizo dos tantos y Rodríguez y Quejada, de Águila, uno cada uno. Lo más importante ha sido la cohesión que ambas líneas han manejado casi todo el torneo. Águila se ha visto más sólido en este aspecto, sobre todo porque arriesga menos como bloque al frente y, por lo mismo, expone menos a sus defensas a duelos de uno contra uno.

Sin embargo, de los dos es el que más desatenciones tuvo (incluye balón parado), algunas caras, como la bola que regaló Quejada ante Metapán en la fecha 22 por querer salir jugando. O la confianza desmedida de Rodríguez en una cobertura ante Stradella en cuartos. Ambas acabaron en gol. Alianza se ha visto mejor en ese sentido. Pero su gran capacidad defensiva se ha basado, sobre todo, en lo opuesto a Águila. Se defiende mejor con el balón. Al atacar, a veces deja espacios. Limeño lo puso a temblar en semis en Santa Rosa así. En conclusión, se ve mal en defensa si le presionan arriba y bien, o si lo agarran mal parado. De lo contrario, es sólido.

Benji Villalobos, portero de Club Deportivo Águila

Porterías: Benji Villalobos ha encajado menos

El duelo de arqueros será de altura. Benji Villalobos ha sido el referente top esta campaña. En fase regular, apenas encajó 10 tantos en 20 partidos (el mejor en esa etapa en promedios, junto con Pacheco, de FAS, aunque este disputó menos duelos). El emplumado logró un nuevo récord de imbatibilidad, mismo que tenía el portero que estará del otro lado, Rafael García (624 minutos en el torneo Apertura 2018). El arquero negronaranja lo dejó en 738.

En cuartos de final recibió cuatro tantos de FAS. En semis, contra Metapán, logró dejar la meta a cero. Además, en el primer duelo de esa semi, le paró un penal a Muñoz. En total, en 24 juegos disputados encajó apenas 14 goles, es decir, un promedio de 0.58 por juego. En 12 (la mitad) de los encuentros que inició y terminó (en uno se lesionó) no le marcaron.

Por su parte, el albo García también ha sido sinónimo de seguridad y el segundo con mejor promedio global. El uruguayo estuvo en 21 de los 26 juegos que ha disputado Alianza en la campaña, y recibió la misma cantidad que Benji, es decir, 14 tantos, para una media apenas superior de 0.67 por juego. También logró dejar su portería a cero en 12 encuentros y, en esta etapa final, apenas encajó dos goles en cuatro encuentros (cuartos de final y semis). En la jornada 5, le paró un penal a Eduardo Rodríguez, de Audaz.

Narciso Orellana de Alianza FC disputa el balón con Joaquín Verges de Club Deportivo Águila en el Estadio Juan Francisco Barraza de San Miguel. Foto EDH / Lissette Monterrosa

Volantía alba más equilibrada

En la media cancha, hay un hombre que resalta, Narciso Orellana. El contención albo le da un equilibrio especial a Alianza en cuanto a la transición, a sumar esfuerzos por cortar balones, a dar la salida rápida, a meter pierna de manera inteligente. Del otro lado, este esfuerzo ha recaído sobre todo en Walter Ayala Chigüila por encima de Wilson Rugama, lesionado en varios tramos, pero es muy probable que los emplumados salgan con la doble marca de ambos en el medio para tratar de cerrar otra de las grandes virtudes de los paquidermos, las bandas.

Acuerpados por las subidas de Jiménez y Marroquín, Óscar Cerén (derecha) y Juan Carlos Portillo (izquierda) son la pesadilla de las defensas, sobre todo el primero. Su velocidad, proyección y asistencias han sido claves, además de ser el segundo goleador del equipo, con nueve (dos menos tiene Portillo). A ellos se suma un Monterroza que protege muy bien el balón, que realiza trazos para dejar en buena posición a los atacantes y que maneja bien los momentos. En los últimos partidos, se ha perfilado Cristian Olivera como el otro elemento que saldría de titular. Aunque ha mejorado, su aporte aún no ha sido significativo.

Por su parte, Águila ha tenido que luchar con lesiones múltiples en esta zona y, en principio, está un peldaño por debajo. Coca ha sido el más regular por la izquierda, pero no tiene la velocidad suficiente para dejar a Cerén ni para marcarle cuando le toque esa labor. Vergés, en el medio, no ha sido el mismo del anterior torneo (ha acarreado varias lesiones), aunque su aporte es fundamental hacia el frente. Y Ortiz (derecha) viene en franca recuperación de confianza tras superar lesiones. Sin embargo, esta línea no tiene la versatilidad y velocidad de los paquidermos, ni su pegada (gol).

Bladimir Díaz de Alianza FC supera la marca de Jonathan González del CF Rayados de Monterrey en el partido de ida de octavos de final de la Concacaf Liga de Campeones en el Estadio Cuscatlán de San Salvador.

Cantidad versus efectividad

Arriba, los planteles viven realidades diferentes. Alianza cuenta con el goleador del torneo, Bladimir Díaz, criticado hasta por parte de su misma afición por dilapidar ocasiones claras. Sin embargo, es un jugador que arrastra mucha marca, que lucha todos los balones y cuyos desplazamientos constantes abren espacios a sus compañeros. Le ha faltado una buena tarde ante equipos de renombre en el torneo, y este domingo puede ser su consagración, si anda efectivo. Marca de todas las formas, pero se pierde goles por igual.

Eso sí, Alianza no tiene ningún hombre que le pueda sustituir. Peña es de recambio, apenas marcó un tanto en el torneo. Herrera nunca despuntó y se quedó con tres dianas. Del otro lado, el nombre del gol es Waldemar Acosta. Llegó a medio torneo (fecha 8), tras recuperarse de una grave lesión (fractura) y lo hizo con goles. Ha marcado nueve en 19 duelos, cuatro en los últimos tres.

Va muy bien por arriba y, aunque tiene limitantes en el uno contra uno, su gran virtud es saber explotar sus condiciones. Además, al menos desde la subjetividad, parece que necesita menos ocasiones para marcar (más eficiente). En general, Águila genera menos oportunidades que Alianza, y también anota menos. Fueron 35 goles durante los 26 juegos, por 56 de los paquidermos, una distancia notable. Eso sí, los emplumados tienen la variante de Ricardo Guevara en la punta, quien hizo 7 tantos en la campaña.

Herbert Sosa de Alianza controla el balón ante la marca de Fredy Espinoza de Águila

Banca más profunda

Alianza también saca una ventaja en cuanto a la banca. En portería, Óscar Arroyo disputó más partidos que Walter López (cinco por tres) en la campaña, pero más importante aún, ha jugado finales, las del Clausura 2017 y Apertura 2016. Mientras que el meta suplente de los emplumados no ha tenido esa experiencia, tan necesaria en la posición más delicada en el fútbol. Así que, de llegarse a necesitar de ellos, por experiencia saca ventaja Alianza.

En la defensa, Rudy Clavel ha sido frecuente en el torneo para Alianza, con 15 partidos disputados por la banda derecha, en caso que no juegue Marroquín o se lesione. Además, la polivalencia de banda de este último (pasaría a la izquierda) da pie a que Clavel entre si Jiménez no es opción. En la zona central, el único que tienen es Mario Jacobo, quien ha jugado poco en el torneo, pero ya tiene experiencia en finales (las del Apertura 2016 y Clausura 2017).

En Águila, el primero en la lista para la zona baja es Fredy Espinoza, utilizado incluso como contención por la lesión de Rugama en algunas ocasiones. Tiene experiencia y este torneo disputó 17 juegos. Le sigue Vigil, con apenas seis encuentros jugados. No tiene prácticamente recambios para Trejo o Lazo, aunque ya ha usado en alguna ocasión a Jefferson Polío como lateral, pero es volante.

En la media, es precisamente Polío uno de los principales (nueve juegos) ante tantas lesiones del equipo. Sagastizado (ya recuperado) está bastante descanchado y no parece opción. Kevin Reyes ha ganado terreno en los últimos partidos (13 juegos, siete de los últimos ocho), pero más como volante o ala. En esta misma posición, Mártir Contreras es otro de los habituales recambios (18 partidos), ya que aporta mucho en el ataque, pero también se deja en la marca. Y de los suplentes en ataque, ya se mencionó antes que Águila sí tiene un poco más de peso con Guevara (por lo hecho en el torneo) que Alianza con Peña y Herrera.

Carlos Rodriguez (C) de Rayados de Monterrey disputa el balón con Isaac Portillo (d) de Alianza, este miércoles, durante un partido correspondiente a los octavos de final de la Liga de Campeones de CONCACAF celebrado en el estadio BBVA de la ciudad de Monterrey (México).

Pero los albos ganan este apartado por los nombres que tiene de recambio no sólo en defensa, sino también de media para arriba. El contención Isaac Portillo (11 juegos) incluso ha disputado finales, y no sería extraño que salga en esta Alianza con dos jugadores en esa zona (con doble contención jugó cuatro de las últimas cinco finales). En el medio, tiene también a Diego Benítez.

El uruguayo ha jugado poco (399 minutos) debido a las lesiones, pero lo ha hecho bastante bien cuando. Puede jugar como volante por ambas bandas e, incluso, acompañar a Díaz arriba. Sosa, relegado a la banca, siempre es una opción importante y asumió ese papel desde el torneo pasado sin contratiempos, aunque en este año ha aportado menos. Mientras que Marlon Cornejo, otro volante que puede jugar incluso de defensa o aportar en ataque, ha venido a menos y es el que (cinco juegos) tiene más bajas probabilidades de jugar.

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